5 de abril de 2016

Memoria, historia y poder: Parte I

La política y el pueblo, capturados por la violencia Fuente: La República

Tras las denuncias lanzadas contra la candidatura de Keiko Fujimori y ante el mayoritario rechazo por parte de la ciudadanía, los defensores del fujimorismo han respondido apelando a la “memoria” y han criticado al movimiento antifujimorista por partir de una supuesta versión trastocada de la historia política de los años noventa. Según estos, Fujimori habría de ser considerado como un defensor de la paz social, baluarte del desarrollo económico y principal garante de la democracia ante la “dominación” de la izquierda/terrorismo durante los noventa[1]. De esta forma, muchos de los que conforman el movimiento antifujimorista habrían de ser considerados como inconscientes y poco enterados sobre la “verdadera” versión de los hechos. Al mismo tiempo, las prerrogativas de dicho movimiento serían débiles ya que muchos de los que lo conforman son jóvenes que difícilmente podrían haber vivido a plena conciencia la década de los noventa en el Perú[2].

14 de marzo de 2016

Sobre la ciudadanía en el Perú: Parte II


He descrito cuál es la situación de las ideas entorno a la ciudadanía por una razón. Todo el discurso electoral ha adquirido un tono politológico y economicista que impide entender nuestro principal problema como sociedad, a saber, la debilidad de una cultura política liberal. Ninguna referencia democratizadora se encuentra entre los diferentes discursos de los candidatos de derecha o de izquierda. Desde Keiko Fujimori hasta Verónica Mendoza el discurso político se ha concentrado en los aspectos funcionales sea dentro de la dinámica del mercado o dentro de la dinámica del Estado. Ambas tendencias suponen una reducción de la idea de ciudadanía que debilita en última instancia a la democracia misma.

23 de febrero de 2016

Sobre la ciudadanía en el Perú: Parte I

Foto: pasaporteinformativo.mx
Los tiempos electorales suelen traer a flote algunos elementos que subyacen a las prácticas políticas, económicas o jurídicas de las sociedades en tiempos normales. Cuando el panorama político está por cambiar ciertas angustias, ciertas patologías se vuelven más evidentes. En el caso del Perú no es diferente, y más aún, teniendo tantos procesos políticos y sociales atrofiados, interrumpidos o ni siquiera empezados. Uno de esos elementos que afloran en estos tiempos es el de la ciudadanía. Este importante concepto aparece con la constitución de un Estado de derecho en el mundo moderno aunque no se consolidaría hasta el s. XVIII, aproximadamente, con democracias de nuevo cuño como la norteamericana o algunas europeas. El Estado se refiere al ciudadano como a su elemento nuclear, y juntos participan de una relación de medios y fines; es decir, el Estado, con todo su aparato burocrático y su poder coercitivo, se instituye como el garante de las prácticas necesarias para la convivencia cooperativa de todos los ciudadanos. Una ciudadanía débil suele ser un elemento decisivo —aunque no el único— en la aparición de fenómenos antidemocráticos. A la inversa, una ciudadanía fuerte impide el desarrollo de una cultura antidemocrática en el seno de su sociedad. Pero ¿qué significa ciudadanía?

26 de enero de 2015

Las ideas económicas detrás del Régimen Laboral Juvenil: Algunos problemas*

Concentración en la Plaza San Martín de
la primera marcha contra la ley Pulpín
(18 de diciembre de 2014).
Fuente: El Popular.
La polémica promulgación de la Ley N°30288, propuesta por el Ejecutivo como parte del último paquete de medidas para la reactivación económica con el fin de propiciar el acceso de los jóvenes entre 18 y 24 años al mercado laboral, ha resultado en un debate candente y una serie de protestas que han removido el panorama político nacional.  Esta situación no ha tardado en generar sorpresas y cierto repudio por parte de los defensores del orden económico y social.  Esto se debe a que la deliberación pública y la protesta pacífica son prácticas muy poco acostumbradas en la política de nuestro medio, muy a pesar de ser parte fundamental de una sociedad democrática.   A esta álgida situación en la participación democrática debemos agregarle la presencia de un periodismo servil y poco comprometido con lo público en el Perú.

28 de febrero de 2014

Al interior de la Plaza de la Liberación

Póster oficial de La plaza (2013).
Uno de los eventos más sorpresivos e incomprendidos del presente quinquenio ha de ser la llamada Primavera Árabe.  En menos de tres años, diversos gobiernos autocráticos del norte de África y el suroeste de Asia fueron apabullados por súbitas revueltas populares en reclamo de libertades y derechos democráticos suspendidos por varias décadas.  Éste fue el caso de Egipto, antigua encrucijada del Oriente Medio, donde una serie de protestas espontáneas acontecidas en 2011 forzaron la dimisión del presidente Hosni Mubarak.

El reciente documental The Square (الميدان, āl-Mīdān, "La plaza") dirigido por Jehane Noujaim, toma el nombre de la simbólica plaza cairota de Taḥrīr o Plaza de la Liberación para llevarnos a través de las historias de la revolución egipcia, desde su inicio en las protestas contra Mubarak hasta el derrocamiento del presidente islamista Mohamed Morsi, pasando por la represión militar, el ascenso de los Hermanos Musulmanes y la represión por parte del gobierno de Morsi.