26 de enero de 2015

Las ideas económicas detrás del Régimen Laboral Juvenil: Algunos problemas*

Concentración en la Plaza San Martín de
la primera marcha contra la ley Pulpín
(18 de diciembre de 2014).
Fuente: El Popular.
La polémica promulgación de la Ley N°30288, propuesta por el Ejecutivo como parte del último paquete de medidas para la reactivación económica con el fin de propiciar el acceso de los jóvenes entre 18 y 24 años al mercado laboral, ha resultado en un debate candente y una serie de protestas que han removido el panorama político nacional.  Esta situación no ha tardado en generar sorpresas y cierto repudio por parte de los defensores del orden económico y social.  Esto se debe a que la deliberación pública y la protesta pacífica son prácticas muy poco acostumbradas en la política de nuestro medio, muy a pesar de ser parte fundamental de una sociedad democrática.   A esta álgida situación en la participación democrática debemos agregarle la presencia de un periodismo servil y poco comprometido con lo público en el Perú.

28 de febrero de 2014

Al interior de la Plaza de la Liberación

Póster oficial de La plaza (2013).
Uno de los eventos más sorpresivos e incomprendidos del presente quinquenio ha de ser la llamada Primavera Árabe.  En menos de tres años, diversos gobiernos autocráticos del norte de África y el suroeste de Asia fueron apabullados por súbitas revueltas populares en reclamo de libertades y derechos democráticos suspendidos por varias décadas.  Éste fue el caso de Egipto, antigua encrucijada del Oriente Medio, donde una serie de protestas espontáneas acontecidas en 2011 forzaron la dimisión del presidente Hosni Mubarak.

El reciente documental The Square (الميدان, āl-Mīdān, "La plaza") dirigido por Jehane Noujaim, toma el nombre de la simbólica plaza cairota de Taḥrīr o Plaza de la Liberación para llevarnos a través de las historias de la revolución egipcia, desde su inicio en las protestas contra Mubarak hasta el derrocamiento del presidente islamista Mohamed Morsi, pasando por la represión militar, el ascenso de los Hermanos Musulmanes y la represión por parte del gobierno de Morsi.

9 de octubre de 2013

Confluencias y distancias: Distinciones entre neoliberalismo y teoría neoclásica (I)

Durante las últimas décadas del siglo XX, algunos países de América Latina vivieron una de las peores crisis económicas en su historia.  Dichas economías se habían endeudado fuertemente, por lo cual el aumento intempestivo de las tasas de interés las desmembró sin previo aviso.  Con esto llegaban a su fin algunos gobiernos en los cuales el Estado tuvo gran participación, no sólo a nivel de regulación, sino también empresarial.  La recuperación consecuente se aseguró sólo mediante acuerdos con los organismos financieros internacionales, los cuales solicitaban a dichos países políticas de ajuste y todo un cambio en la percepción que se tenía sobre la participación del Estado en la economía.  Dicho conjunto de políticas se llamó el Consenso de Washington.  En palabras de Y. Murakami, el cambio de una matriz política estadocéntrica a la mercadocéntrica se vio resguardado por la ideología neoliberal.

26 de septiembre de 2013

La justicia liberal y las mujeres

Ca. 1835.
John Stuart Mill y Helen Taylor,
hija de Harriet Taylor, ambas
colaboradoras del trabajo de Mill.
La discusión en torno a en qué modo y cuánta se está haciendo justicia con las mujeres ha estado dominada por la teoría social, la psicología y la filosofía feminista, las cuales han tenido como agenda (1) el cuestionamiento de la racionalidad, (2) poner en primer plano las diferencias psicológicas entre hombres y mujeres y (3) colocar el discurso sobre la justicia liberal a los márgenes del debate. El cuestionamiento de la racionalidad se basa en la acusación de que la racionalidad dominante en los foros académicos es la racionalidad occidental centrada en el varón, caracterizada por la preeminencia del pensamiento abstracto. En este sentido, se arguye que la mujer usa otros parámetros de racionalidad que se relacionan más con lo concreto y el cuidado de los demás y de la naturaleza. Este argumento se basa en la idea de que las mujeres tienen una estructura psicológica diferente a la de los hombres, de modo que la mujer es radicalmente distinta al varón pero al mismo tiempo ambos sexos son complementarios. Finalmente, puesto que el modelo liberal de justicia se encuentra articulado conforme a los parámetros de la “racionalidad moderna falocéntrica”, la teoría feminista señala que hay que rechazar dicho modelo.[1]

19 de septiembre de 2013

El paradigma del progreso en la filosofía política (Segunda parte)

III

El enigma de la hora (1911), de Giorgio de Chirico.
La modernidad como conciencia histórica estuvo caracterizada por la crítica filosófica del ámbito político en sus principales instituciones sociales, jurídicas, económicas, etc.; el todo social quedaba articulado en el marco de lo público. La conciencia del tiempo moderno volvió universal la reflexión crítica de tal modo que la política ocupó un lugar central. Con esta crítica se agudizó la dinámica social que opera en el seno de lo político empujándolo a una hechura histórica que hereda su conceptualización pero a su vez la hurta de la conciencia subjetiva. La conquista del Estado Moderno, por ejemplo, universaliza en la conciencia histórica su factura y la convierte en «cultura política»; así el concepto de ciudadanía nos vincula a todos en un espectro nuevo respecto de la jerarquización social del feudo pero nos resta la subjetividad práctica que empujó tal proceso, conocemos las estructuras sociales, pero se nos presentan como ajenas si no vinculamos nuestra proyección individual en una lectura histórica. Esto significa que nuestra autocomprensión política sólo puede hacerse posible en el marco de una historia común, dicho de otro modo, sólo en la posición de lo social volvemos a ser hijos de la historia.[1] Nuestra autocomprensión individual nos ofrece un abanico de potencialidades pero no nos vincula políticamente.